El niño Aries
Podría argumentarse que todos los niños son Aries, aunque el 90 % a título honorario.
Como hemos señalado, los Aries son valientes, sin miedo, impulsivos, orientados hacia sí mismos, emprendedores e impacientes, tal como un niño que explora el mundo.
El auténtico niño Aries se arroja alegremente a la vida; feliz, resuelto, enérgico, extremadamente activo, siempre sonriente pero también capaz de poner la casa patas arriba cuando se enfada.
Cuando comienza a andar, lo cual sucede pronto, tendrá usted mucho trabajo para evitarle accidentes.
El desafío está en hacerlo sin reprimir la envidiable alegría de vivir de su criatura.
Para que su niño Aries sea feliz ofrézcale juguetes activos apropiados para su edad: un carro de guerra con su tripulación al completo, por ejemplo. Si no aprueba esta clase de juguetes, un simple tambor puede hacerlo sentirse en la gloria.
Los niños mayores prefieren las piezas de construcción metálicas o un detector de metales. Cualquier muñeco u osito de peluche se llenará de chichones.
Cuando su joven Aries ingrese en la escuela, ofrézcale mucho apoyo y estímulo. Se aburrirá con facilidad y quizá tenga mala conducta debido a la frustración y la impaciencia.
Póngalo a hacer deportes tan pronto pueda para que utilice parte de sus inagotables energías: ponga en actividad su fuerte cuerpo Aries y proporciónele la capacidad de autodisciplina.
Para hacerlo feliz, otorgúele la mayor libertad posible, aliéntelo a pensar en los demás y habitúelo a dominar su impaciencia. Y no olvide el botiquín de primeros auxilios.
